El neumático, historia del invento que revolucionó la industria del automóvil


Neumáticos en un automóvil antiguo. Fuente imagen
Resulta curioso que en el origen de este invento, la rueda neumática, estén casi todos los nombres de las marcas de neumáticos que su automóvil y el mío puedan tener ahora montados. Goodyear, Dunlop, Michelin… parecen competir por la autoría del invento o en su mejora constante. El neumático es el componente esencial del vehículo que está en contacto directo con el terreno. Su conservación y mantenimiento es primordial, por lo que existe una gran industria detrás de este gran invento, heredero del que se considera clave en la historia de la humanidad: la rueda.
Aunque el invento de la rueda es milenario, sólo a principios del siglo XIX se pensó en las propiedades del caucho como revestimiento para las ruedas. Se recubrieron con goma a las ruedas de madera, usadas en todo tipo de carruajes, pero ese material de caucho se desgastaba muy pronto. Fue Charles Goodyear, joven inventor de Connecticut(EEUU), el que patentó en 1839 el proceso de ‘vulcanización’ del caucho, que conseguía endurecer y a la vez moldear más la goma. Nacían los neumáticos sin aire, todo caucho, que resultaban muy incómodos al aumentar el traqueteo de los viajeros, por no amortiguar el desplazamiento.
Ese motivo, la dureza del contacto del neumático rígido, fue el que propició la cámara de airepara las ruedas neumáticas. Queriendo evitar el traqueteo de los baches que sufría la bicicleta de su hijo por las mal asfaltadas calles de Belfast (Irlanda del Norte), John Boyd Dunlop, ideó un sistema en el que se basaron los neumáticos de aire que conocemos hoy día. Unos tubos de goma hinchados con una bomba de aire y envueltos en lonas, pegados a la cubierta de la rueda, consiguieron amortiguar los paseos de su hijo. Dunloppatentó el neumático de aire en 1888, después de una batalla legal con un compatriota británico, Robert W. Thomson, que defendía su patente de rueda neumática (con aire) de 1845.

El reciente incendiado cementerio de neumáticos de Seseña (Toledo, España)
Dunlop ganó el pleito y se benefició de la comercialización de los neumáticos, accesorio muy demandado entre los ciclistas y los usuarios de la bicicleta, cada vez más, como medio de transporte urbano, pues evitaba el suplicio que suponía montar mucho rato en los “ciclos” con ruedas sólidas. Además, los neumáticos de aire se harán imprescindibles para el desarrollo de la naciente industria del automóvil al iniciarse el siglo XX. Eduard Michelin conseguirá un éxito comercial al mejorar la patente de Dunlop con el “neumático extraíble” o desmontable, que facilitaba su arreglo. Lo patentó en Francia en 1895 y fue el primer neumático en adaptarse a los automóviles.

La parte oscura de la historia del neumático

Un lado oscuro tiene este invento del neumático, tan revolucionario en el desarrollo de los transportes. La demanda cada vez mayor de caucho originó la conocida ‘Fiebre del Caucho’ (1870-1912), una comercialización y explotación “salvaje”, brutal, de este recurso, provocando graves crisis sociales y económicas en las regiones del planeta donde se encontraba. África Subsahariana y la Amazonía sufrieron la devastación de grandes extensiones selváticas y, lo peor, la desaparición de poblaciones indígenas usadas como mano de obra esclava.
También, como parte oscura de esta historia, está el hecho de que el caucho es blanco en origen y las ruedas eran blancas, se manchaban mucho y duraban menos. Hasta que la fábrica Goodrich pensó en tintarlas de negro. El resultado fue exitoso porque, además de mancharse menos, duraban mucho más ya que el negro absorbía los rayos ultravioleta que antes agrietaban con facilidad el blanco natural del caucho. Los inconvenientes, que a los componentes nocivos del caucho se le sumaban los tintes, elementos que hacen más compleja la disolución de estos materialescuando los neumáticos pasan a ser residuos. El problema de “los cementerios de neumáticos” dan fe de ello.