Con un tíulo tan ingenioso como revelador de su contenido este libro nos habla de los gases, forma fina de llamar a los pedos. Reseña de ‘La tos del culo’, de Julio Benito Sánchez

No nos engañemos y reconozcamos que el título de este libro tiene mucha gracia. Yo al menos lo confieso, cuando leí el título de La tos del culo, me entró la risa, casi la carcajada. No sabía muy bien qué podía encontrarme dentro de un libro dedicado a los pedos, pero el autor ya me había ganado para su causa empleando tan ingenioso sentido del humor.
Consigue algo fundamental para abordar cualquier lectura, que te pique la curiosidad. Y después de leerlo, tengo que decir que hay que tener bastante sentido del humor para escribir sobre algo así y tomárselo tan en serio, aunque sea en un tono de broma.
Un homenaje irreverente a nuestra naturaleza más humana
Julio Benito Sánchez ha conseguido reunir una cantidad increíble de curiosidades, anécdotas y clasificaciones relacionadas con algo que hacemos todos. Porque todos alguna vez hemos tenido la necesidad de ventosearnos, de «tirarnos un pedo». Una realidad de la que casi nadie habla de forma abierta y natural.
Y esa franqueza y lado divertido aunque formal a la vez, es lo que da valor añadido a este libro de Julio Benito Sánchez . Porque mientras lees, te das cuenta de que muchas de las situaciones que aparecen en sus páginas nos resultan familiares. ¿Quién no ha intentado disimular alguna vez el ruido inoportuno de un «dichoso gas»? ¿O ha vivido ese momento incómodo en el que nadie quiere reconocer quién ha sido y mira al suelo mientras sube en el ascensor?
Una de las partes que más gracia me hizo fue la clasificación de los distintos tipos de pedos. Es sorprendente la cantidad de nombres y descripciones que recoge. Algunos son tan descriptivos y expresivos que es imposible no imaginártelos.
Además, también me hizo gracia y me resultó muy creativo el apartado dedicado a las profesiones. El autor en un divertido e ingenioso supuesto análisis del «tipo de pedo» según la profesión no deja títere con cabeza. Desde políticos hasta músicos o funcionarios, todos acaban pasando por su particular clasificación gaseística…
Bromas con «buen criterio» para tratar algo más serio de lo que crees
Lo bueno del libro es que no todo consiste en hacer chistes. Ese no es su objetivo. Entre tanta ocurrencia también aparecen explicaciones sobre cómo se producen los gases, qué alimentos influyen en ellos y referencias históricas bastante curiosas. Nunca se me habría ocurrido que un asunto tan cotidiano pudiera tener tanta presencia en la literatura y en la cultura.
El lenguaje que encontrarás en la lectura del libro es directo, desenfadado y bastante explícito. Aquí no hay demasiados rodeos ni palabras bonitas para disimular lo que se está contando. Y creo que eso encaja muy bien con el espíritu del libro. El autor escribe con mucha libertad y «naturalidad» del tema, se nota que disfruta haciéndolo.
Con toda seguridad puedo decir que me parece una lectura para quien tenga ganas de desconectar. Pasas un rato entretenido y nunca te escandalizarás ante tanta franqueza. Otra ventaja, no necesitas leerlo todo de una sentada; puedes ir descubriendo apartados según te apetezca.
En definitiva, La tos del culo nos ha parecido una propuesta muy peculiar, de esas que probablemente no habrías pensado comprar hasta que alguien te habla de esta publicación.
Un libro sin complejos, con mucho humor y un tema tan universal que nadie puede decir que le resulte completamente ajeno


