«Expediente Serotonina», la novedad editorial de Pere Colomer Domènech

Expediente Serotonina, de Pere Colomer Domènech:

una investigación criminal que no sigue un solo camino


Expediente Serotonina, de Pere Colomer Domènech

Expediente Serotonina: investigar el crimen para intentar comprender el mal

Hay novelas que utilizan una investigación criminal como motor de la historia y otras que aprovechan el crimen para plantear preguntas que van mucho más allá de averiguar quién mató a quién. Expediente Serotonina, de Pere Colomer Domènech, pertenece a este segundo grupo. Bajo la apariencia de un thriller policial ambientado en Barcelona, la novela propone una cuestión mucho más incómoda: ¿de dónde nace la maldad?

Barcelona, en 2022, es el escenario de una sucesión de muertes violentas que lleva a los Mossos d’Esquadra a contar con la colaboración de Melvin Peaks, un neurocientífico canadiense especializado en el comportamiento criminal. Pero Peaks no es el típico experto que aporta un informe y desaparece. Es provocador, incómodo y disfruta poniendo a prueba a quienes le rodean. Sobre todo, está obsesionado con comprender qué lleva a determinadas personas a cometer actos extremos.

Ahí se encuentra una de las principales bazas de la novela. La investigación criminal deja de ser únicamente un procedimiento destinado a reconstruir unos hechos y encontrar a su responsable. Para Peaks, cada crimen es también una oportunidad para estudiar la conducta humana.

Dos formas de mirar un crimen

La relación entre Peaks y el inspector Jaume Albertí vertebra buena parte del planteamiento inicial. Albertí representa la lógica de la investigación policial: indicios, pruebas, procedimientos y reconstrucción de los hechos. Peaks, en cambio, dirige su mirada hacia el interior de las personas.

Para el inspector importa fundamentalmente qué ocurrió, cómo ocurrió y quién lo hizo. Para el neurocientífico hay una pregunta adicional: por qué alguien fue capaz de hacerlo.

Esa diferencia genera una relación de enfrentamiento y colaboración que aporta dinamismo a la historia y permite introducir incluso algunos momentos de humor en una trama progresivamente más oscura. Ninguno de los dos parece dispuesto a aceptar sin más la perspectiva del otro, pero ambos necesitan aquello que el otro puede aportar.

Y es precisamente en esa tensión donde Expediente Serotonina encuentra buena parte de su personalidad.

La maldad como interrogante (?)

La novela se adentra en un territorio de navegación compleja al relacionar criminalidad, neurociencia y comportamiento humano. La serotonina, el gen MAOA, la biología, el entorno y el libre albedrío forman parte de un debate que plantea una cuestión inevitable: si podemos explicar científicamente una conducta violenta, ¿eso significa que podemos justificarla?

Colomer Domènech utiliza el thriller para acercarse a un problema que durante siglos han abordado filósofos, científicos y escritores: cuánto hay de elección y cuánto de condicionamiento en nuestras acciones.

La novela no necesita convertir esta cuestión en un tratado filosófico. La introduce a través de los personajes y de la investigación, haciendo que el lector se pregunte hasta qué punto nuestras decisiones están determinadas por aquello que somos, por nuestra biología o por las circunstancias que nos rodean.

Personajes bajo sospecha

Entre las figuras que adquieren relevancia durante la investigación destaca Marga Vilanova, una mujer poderosa, acostumbrada a controlar su entorno tanto profesional como personal. Su personalidad despierta rápidamente el interés de Peaks y contribuye a que la novela vaya colocando progresivamente distintas piezas sobre el tablero.

La investigación avanza así entre indicios, preguntas y comportamientos que deben ser interpretados. Pero la sospecha no afecta únicamente a la identidad de un posible culpable. También alcanza las motivaciones y las apariencias.

Porque una de las cuestiones que plantea la novela es que comprender a una persona puede resultar bastante más complicado que juzgar sus actos.

Entre la novela negra y el thriller psicológico

Expediente Serotonina se mueve entre dos territorios. Utiliza elementos reconocibles de la novela policial —muertes violentas, investigación, indicios y conexiones—, pero incorpora una dimensión psicológica y científica que desplaza la atención hacia la mente humana.

Ese cruce de géneros es uno de sus elementos más interesantes. El crimen deja de ser únicamente un acontecimiento que debe resolverse y se convierte en una puerta de entrada a cuestiones como la violencia, el poder, la manipulación, la responsabilidad y el libre albedrío.

También resulta significativo el recorrido del propio autor. Pere Colomer Domènech, nacido en Barcelona en 1963, estudió en la Escola de Guionistes de Barcelona y ha desarrollado una trayectoria vinculada tanto a la escritura como a otros ámbitos profesionales. Expediente Serotonina es su tercera novela y la primera escrita en castellano. Sus obras anteriores fueron finalistas del Premio Ramon Llull y del Premi Carlet.

En definitiva, Expediente Serotonina parte de una investigación criminal, pero su verdadero interés reside en la pregunta que se encuentra detrás de ella. Descubrir quién ha cometido un crimen permite cerrar un expediente; comprender por qué alguien ha llegado a cometerlo abre un problema mucho más difícil.

Y quizá esa sea la principal virtud de la novela: utilizar los mecanismos del thriller para enfrentarnos a una pregunta, a una interrogante molesta, que no admite una respuesta sencilla…

No se trata únicamente de descubrir quién es el culpable. Se trata de preguntarnos qué convierte a una persona en capaz de serlo.



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