Origen de los bomberos, breve historia del Cuerpo de Bomberos

Bomberos en plena acción

Una frase hecha o idea muy común dice del ‘Fuego’ que es uno de los mejores inventos del hombre. Empezando porque el fuego nada tiene que ver con la inventiva y que sería más fruto de la casualidad y la observación del ser humano; este elemento físico, cuando fue dominado y controlado, aunque sirvió a nuestro desarrollo y bienestar, incontrolado ha sido también culpable de horribles catástrofes, como la destrucción total de ciudades.
En la Roma antigua, los incendios eran tan frecuentes por culpa de los materiales de las casas más humildes (paja, madera y caña), que pronto la capacidad ingeniera del romano tuvo que idear patrullas de vigilantes (los ‘vigiles’, primeros bomberos), provistos de cubos de agua y sifones de mano. Estas brigadas de apaga fuegos cobraron “cuerpo” oficial con el emperador Augusto, que los organizó como si fuesen una “legión” (parte del ejército) ya que contaron con unidades de distintas funciones (aguadores, zapadores) y con jefes como los centuriones y su prefecto. En la época de mayor densidad urbana de Roma, se cree que estos bomberos pudieron llegar a tener 10.000 efectivos, toda una “legión”, como les decíamos.


Los bomberos de hoy, algo más que ‘apaga fuegos’

Las técnicas para apagar fuegos se aprovecharon de los estudios de física desde tiempos muy remotos; ya en el siglo III antes de Cristo, el matemático Arquímedes y su famoso principio ayudaron a idear máquinas que aprovechan el desplazamiento de los volúmenes del agua. Aunque se han inventado otras maneras de apagar el fuego, como las espumas y otros componentes químicos, el agua y las distintas formas de bombearla contra el fuego siguen siendo la mejor arma de los bomberos.

Curiosidad histórica: la bicicleta bombero

El nombre de ‘Bomberos’ hace justicia histórica; usado para denominar a las personas que “bombeaban agua” contra el fuego, tiene un dato arqueológico de primer orden para considerar más que apropiado el término de ‘bomberos’. En 2004, un equipo de arqueólogos alemanes encontraron en el Valle del Rin los restos de un artefacto identificado como una ‘bomba de agua’ con una “lanza” de más de un metro, que resultó ser una manguera. Ese primer “carro de bomberos” tiene una antigüedad aproximada de 1.700 años.
Los diferentes Cuerpos de Bomberos repartidos por todo el mundo, tal y como hoy los conocemos, como fuerza de servicio público, tienen un origen relacionado con la Revolución Industrial y la masificación urbana. Muchas veces ese origen no ha resultado muy “digno”. En la gran metrópoli del Londres del siglo XIX, los bomberos eran agentes privados contratados por las compañías aseguradoras de inmuebles, dándose el curioso hecho de ver a una brigada de incendios acudir para apagar sólo los fuegos de las casas aseguradas por la empresa de seguros que les contrataba, dejando de apagar a las casas incendiadas anexas y sin seguro.
Emergencias diversas son atendidas en la actualidad por los bomberos. Desde rescatar a una persona atrapada en un ascensor, hasta rescatar un animal doméstico en apuros, pasando por el cada vez más frecuente en las sociedades modernas rescate de víctimas de accidentes de tráfico, el bombero es una persona preparada para la atención y el cuidado de los ciudadanos afectados por emergencias. Son personas de talante generoso y solidario, considerando que en muchos países los cuerpos de bomberos siguen siendo brigadas de ciudadanos voluntarios
Postal antigua, bomberos de Bilbao a principios siglo XX